lunes, 8 de noviembre de 2010

La censura no existe

Estoy mirando 678, de pronto comienza un informe sobre la SIP, Sociedad Interamericana de Prensa, que fuera creada en la tristemente celebre Cuba de Fulgencio Batista, (y hoy es permanente citada en la tapa del monopolio mediático Clarín, uno de sus secuaces), cuando de repente se queda la pantalla totalmente celeste y sin sonido.
Uno podría pensar en casualidades, si no fuera uno de los seguidores del programa, que ha notado que los que tienen cable no ven lo mismo que los que lo vemos por la antena de canal 7.
Y uno no puede dejar de recordar aquel poema que musicalizara Baglietto y que decía algo así como
La censura no existe mi amor, la censura no existe
La censura no existe mi amor, la censura no
La censura no existe mi amor, la censura
La censura no existe mi amor, la
La censura no existe mi amor
La censura no existe mi
La censura no existe
La censura no
La censura
La
...

Y es bravo, porque si se acalla la voz de este periodismo (de barricada, sí, pero necesario), los que no leemos los diarios de la dictadura y sus seguidores, no nos enteraríamos de las tristísimas declaraciones de Alfonsín hijo, sobre la capitalización política del duelo, que mas que un análisis es una confesión de la propia estrategia. Y los que no miramos a Majul y otros mamarrachos mediáticos, no sabríamos que fué a un programa con la ropa de su padre, lo que lo pinta de cuerpo entero, aunque la envoltura sea ajena. Y los que ven solo los diarios, o solo la tele, no podrían asociar ambas cosas.

Pero como miramos 678 , habitualmente entero por la repetidora y hoy censurado en casa ajena y por cable, podemos enviarle este mensaje a Ricardito Alfonsín :
No intentes capitalizar políticamente del duelo poniéndote la ropa de tu viejo, cualquiera que te ve se da cuenta que esas pilchas te quedan grande.