lunes, 1 de noviembre de 2010

Solo una cuestión de suerte

Hace unos días escuchaba a un comentarista político explicar que la bonanza económica de estos tiempos se debía al "viento de cola" que empujaba la economía a partir de la demanda de soja de China e India.
Según él este episodio externo ajeno a las políticas gubernamentales explicaba el devenir de la economía en los últimos años, y, no conforme con esta brillante explicación, proseguía analizando cómo y de que manera el gobierno dilapidaba toda esta bonanza, con la ineptitud de quién se protege con un paraguas de la lluvia de maná, o se hace un pucherito con la gallina de los huevos de oro.
Debo reconocer que ya sea por la genial argumentación o por las mil veces que escuché repetir el argumento (¿como era el apellido de aquel asesor de propaganda de Hitler?) terminé por convencerme.
Parece ser que después de décadas de malísima suerte, durante las cuales (oh!! casualidad!!) se hacía todo bien, justo viene a darse vuelta la taba en estos últimos años donde (vaya destino!!)  se está haciendo todo mal.
Pero no os desesperéis argentinos, que ni bien tengamos la posibilidad tirar a este gobierno por la ventana (Macri dixit) volveremos a la senda de la cual jamás debimos apartarnos, y la persona mas famosa del gobierno volverá a ser el ministro de economía ¿como es el apellido del actual ministro de economía?, y pararemos en seco con el derroche de los recursos del estado en estupideces como sueldos negociados en paritarias, jubilaciones incrementadas y "regaladas" a quienes no aportaron, retorno de científicos al país, asignaciones por hijo, fútbol para todos, fabricación y exportación de radares, plantas de energía atómica y alta biotecnología y tantísimos ejemplos más del derroche del dinero de todos.
Si esto llegara a coincidir con el alejamiento del proyecto latinoamericanista, la salida del país del G 20, la pérdida de la conducción del G 78, obviamente será pura coincidencia.
Así como la vuelta a la supervisión de la economía por el FMI, que tantas alegrías nos diera en el pasado, y al que podríamos volver simplemente volviendo a "enfriar" la economía, realizando el correspondiente "ajuste" después de cada visita de sus "especialistas", abandonando todo "proteccionismo" que impida el libre desenvolvimiento de la ley de la demanda, teniendo por bandera al mercado, fuente de toda razón y justicia.
Claro que si en medio de este proceso de "racionalización" e "ingreso pleno al mundo", surgieran inconvenientes como quiebra de empresas, aumento de la desocupación, emigración de las mentes mas brillantes, explosión de la pobreza y tantas otras casualidades posibles, estas serán debidas a tremendas crisis internacionales como el "efecto tequila", el "efecto caipiriña", el "efecto tereré" o cualquier coletazo de crisis ajenas, que por obra de la indetenible globalización y la falta total de suerte de los gobiernos responsables nos golpean donde mas nos duele.
No como a estos zurdazos culones que no les toca ni una miserable crisis internacional, ni regional, ni zonal siquiera.
Tanto pensar esta hipotética situación me hace acordar a la historia de Rebeca.
El marido enfermo le habla amorosamente a Rebeca.
-Vieja ¿te acordás cuando me fundí y vos estuviste a mi lado?
Emocionada la esposa le toma la mano y le dice -Si viejito.
-¿Y cuando tuve el accidente y vos estuviste a mi lado?
y Rebeca le toma la mano -Si viejito.
-¿Y cuando fallecieron mis viejos y vos me acompañaste?
-Si viejito.
-Rebeca
-Si viejo
-¿Por que no te vas a la mierda, vieja mufa o me querés matar?
Conclusión:
¡A esos turros  no hay que votarlos ni en pedo porque además de gobernar como el culo traen mala suerte!