jueves, 17 de mayo de 2012

Paradigmas II : La crisis (Ver o no ver, esa es la cuestión)

Terminaba el post anterior con un enlace a una nota de Julio Muñoz Rubio, que destaca, dentro de la obra de Kuhn "La estructura de las revoluciones científicas",  las siguientes ideas:

1. La ciencia no es construida por científicos en lo individual, gracias a sus talentos personales, sino que es una empresa social impulsada por grupos de científicos, articulados como comunidades, que defienden un determinado paradigma.
2. La ciencia no progresa en función de una simple acumulación lineal de conocimientos, como lo pretendían tanto el positivismo como el falsacionismo de Popper, sino por medio de cortes, revoluciones de cada una de las cuales surge un nuevo campo de conocimiento, frecuentemente inconmensurable con el anterior.
3. En la ciencia existen numerosos elementos de irracionalidad, sicológicos y sociológicos (fama, prestigio, recursos económicos, etcétera), que se contraponen a los procedimientos racionales utilizados en los laboratorios, congresos, textos, etcétera, pero que contribuyen tanto o más que los racionales a construir y dinamizar la ciencia.
4. En función de la presencia de estos elementos de irracionalidad, se debe descartar la idea de que la ciencia siempre e invariablemente está libre de insumos ideológicos.

Es en este contexto, donde podemos analizar la paupérrima reacción de los economistas Europeos y Estadounidenses, ante el evidente colapso de media zona Euro. Defendiendo, salvo honrosas excepciones (por suerte cada vez menos excepcionales), los lineamientos de políticas económicas ortodoxas frente a la evidencia empírica del colapso Europeo.

Remitía también en el post anterior, a un enlace de la UMSNH, donde describe la crisis previa a la caída de un paradigma : "... la percepción de la anomalía había durado tanto y había penetrado tan profundamente, que sería apropiado describir los campos afectados por ella como en estado de crisis creciente. Debido a que exige la destrucción de paradigmas en gran escala y cambios importantes en los problemas y las técnicas de la ciencia normal, el surgimiento de nuevas teorías es precedido generalmente por un periodo de inseguridad profesional profunda. Como podría esperarse, esta inseguridad es generada por el fracaso persistente de los enigmas de la ciencia normal para dar los resultados apetecidos. El fracaso de las reglas existentes es el que sirve de preludio a la búsqueda de otras nuevas."

La propia impotencia de aquellos que deberían dar las respuestas, se traduce en un mayor esmero a la hora de adecuarse al paradigma vigente. Entre el comienzo de la crisis, y el abandono del paradigma, hay una suerte de divisoria de aguas. Mientras las mentes mas lúcidas, revisan aquellas teorías desechadas anteriormente, tratando de encontrar fuentes que ayuden a construir un nuevo paradigma superador, las mas obtusas (amplia mayoría estadísticamente hablando) se aferran mas y mas a las recetas perimidas, dando por hecho que lo malo no es el conjunto de conocimientos y el sistema de creencias con el que fueron educados, sino la imperfecta aplicación de las mismas. En este escenario, se vuelve moneda común la búsqueda de recetas mas y mas complejas para tratar de que la realidad encaje con la teoría, y una reacción cada vez mas violenta y dogmática ante los disidentes.

(Aquí queda en evidencia el punto 3 que destaca Rubio del libro de Khun. Es en estos momentos de crisis, donde simplemente con opinar, el científico pone en juego su fama,su prestigio, y, fundamentalmente su financiamiento )

En diferentes lugares se comienzan a sentar las bases de lo que será el próximo marco conceptual de la ciencia normal, pero, aquellos que están cada vez mas comprometidos con mantener a flote el paradigma que se hunde, a pesar de que cada vez le aparecen mas vías de agua,  no pueden ver estas ideas y aún los hechos, sino a través del prisma que deforma su mirada.

No se trata de no querer ver, sino de no poder ver la realidad.