miércoles, 17 de octubre de 2012

Inseguridad Parte 3 Desmoronando el sentido común

En los post Inseguridad Parte 1 e Inseguridad Parte 2, mostramos que la inseguridad no solamente es una sensación, sino que en esa materia nuestro país está muy bien posicionado con respecto a los países vecinos,  al resto de América y al resto del mundo (al menos si observaron los enlaces).
Hasta ahora nos hemos ocupado de desmoronar la magnificación de los homicidios que se producen en Argentina, hoy comenzaremos a  hacer lo mismo con las soluciones, que muy livianamente, los cultores del sinsentido común proponen desde cada bar, cada comercio,cada esquina.
¡Habría que meterles bala a todos, vas a ver como se enderezan!
¡Yo los mando a picar piedras a Ushuaia y que no vuelvan mas!
¡El problema es que entran por una puerta y salen por la otra!
¡Habría que llevarlos a todos a una isla!
 o mi preferida, que le escuché a la madre de mi vecina en ocasión de un robo:
¡Hay que matarlos a todos para que aprendan!
(Juro que en mis años de docente jamás se me cruzó por la cabeza tal método pedagógico)

Para seguir adelante con nuestro análisis, tendremos que incorporar nuevas herramientas. Y nuevas fuentes de consulta.
Vamos a cruzar los datos de homicidios cada 100.000 habitantes, con los de la cantidad de ciudadanos en prisión cada 100.000 habitantes.
En la gráfica, el tamaño del globo, representa la cantidad de personas privadas de la libertad que tiene cada país.
Como se imaginarán, el ideal sería que no haya ningún homicidio, y ningún preso. El extremo izquierdo y abajo del gráfico.
A medida que vamos hacia la derecha hay mas asesinatos. A medida que subimos, hubo que meter mas gente presa para lograr ese nivel de asesinatos.

Como puede verse, el hecho de tener mucha gente en prisión, no mejora en absoluto la tasa de homicidios


Excepto Brasil, evidentemente descontrolado en esta materia (casi el triple de asesinatos que el promedio) y Paraguay (50% por encima del promedio), el resto de la región está bastante parejo en el nivel de homicidios.
Lo que no es igual es la eficiencia con la que se logra este nivel; mientras Bolivia (el país mas seguro de la región) lo logra con 87 personas en prisión y Argentina con 151 convictos cada 100.000, Chile necesita tener encarcelados a mas de 300 ciudadanos cada 100.000 para obtener los mismos resultados.

Argentina logra un excelente equilibrio entre bajo nivel de homicidios y baja cantidad de ciudadanos privados de la libertad.


Ahora, al mismo gráfico, le agregaremos el promedio de armas c/100 habitantes
El tamaño de la burbuja representa la cantidad de armas cada 100 habitantes (la cifra exacta figura al lado de la etiqueta con el nombre de cada país.

Como se verá, la tenencia de armas por parte de la ciudadanía, no mejora en absoluto el índice de homicidios.

El mayor tenedor de armas per cápita (Uruguay), tiene la misma tasa de criminalidad que el menor tenedor de armas per cápita (Bolivia)
Una vez mas, la solución de sentido común, demuestra no tener ningún sentido.

Argentina, tiene un bajo índice de homicidios, unido a una tasa por debajo del promedio de portación de armas.

Es evidente que la situación actual puede mejorarse. En el próximo post, analizaremos cuales son los modelos a seguir en el plano internacional. Pero tambien es evidente que no será con barrabasadas como la de "matarlos a todos para que aprendan", ni aplicando "mano dura" al margen de la ley, como hiciera en su momento Brasil (que llegó a tener escuadrones de la muerte por las calles) y terminó siendo el que obtuvo peores resultados en materia de seguridad en la región, ni otras estupideces por el estilo que podremos alcanzar los estándares de exelencia a nivel internacional.

Es oportuno aclarar que a diferencia de Clarín, este blog cita el orígen de los datos utilizados.
Para la tasa de homicidios, y la de cantidad de armas cada 100 habitantes, seguimos utilizando los datos de la Declaración de Ginebra.
Para la tasa de ciudadanos en prisión, utilizamos los datos del UCPS, de la Universidad de Essex.
Agradecemos al blog español "La mirada del Mendigo" por sus análisis al respecto de este tema.