lunes, 28 de febrero de 2011

¿Por que no estamos asistiendo al ocaso del modelo?

Los procesos políticos tienen una duración limitada. En democracia o en dictadura, las diferentes políticas nacen con fecha de vencimiento. Para comprender el por qué de esto, podemos analizarlo en tanto paradigma. Un grupo de ideas, que conforman un sistema, logran imponerse, básicamente porque superan a un sistema anterior, que llegado al límite de soluciones que puede ofrecer, empieza a evidenciar cuales son los problemas que jamás podrá abordar. El nuevo sistema, que ya da por hecho los logros del anterior, contiene algún enfoque novedoso, que permite solucionar cuestiones a las cuales el propio planteo del sistema anterior impedía encarar. Claro que en su ventaja comparativa, anida el germen de su futura limitación. El camino elegido, implica, por fuerza desechar otros caminos. Alguno de los cuales, estará llamado a solucionar los problemas que serán insolubles para el nuevo paradigma. Este proceso, fundamental para explicar el incontenible avance de la ciencia y de la técnica en los últimos siglos, es en parte (y sólo en parte) trasladable a la política
Un proceso político, se inicia cuando la sociedad, se vuelve permeable a una propuesta, que promete solucionar unos problemas que han llegado a volverse prioritarios para la mayoría de la población votante. Por lo general, son problemas preexistentes desde hace mucho tiempo, y, que a fuerza de ser ignorados, o encarados de una forma ineficiente, han sido catapultados a  la cima de lo que espera el grueso de la sociedad.(Es obvio, que el proceso no es aséptico, ya que se encuentra contaminado por intereses varios que mediante su poder de lobby van posicionando estos temas en el imaginario popular).
El caso es que un grupo determinado llega al poder, prometiendo llevar esta tensión insoportable a un estado aceptable.
A partir de allí pueden suceder dos cosas:
a) La política desarrollada por la flamante dirigencia soluciona o encuentra un "estado de equilibrio aceptable" para los principales problemas .
b) La solución prometida nunca llega.
Está claro que si sucede b) (y los grupos de poder que instalaron el problema entre las necesidades imperiosas de la sociedad no dejan de ejercer presión sobre ésta) el proyecto entero se vuelve inviable. En la primera oportunidad que tenga, la sociedad se desembarazará de esta propuesta fallida.
Lo verdaderamente interesante ocurre si sucede a), o sea , si los recién llegados logran llevar el estado de cosas a un nivel "aceptable"
Todo parecería indicar que el sistema se estabilizaría por un largo tiempo, pero no es así.
Los viejos problemas que antes parecían ocupar el centro de la atención de las mayorías, una vez que dejan de generar tensión, son rápidamente asimilados como cosa resuelta. Las soluciones que en lo individual se obtienen gracias a esta resolución, por una cuestión natural de atribuir los fracasos a terceros, y las victorias a uno mismo, pasan a ser consideradas éxitos propios, antes que resultantes de un nuevo estado de cosas. Los factores de poder que fogoneaban la presencia del tema en el "candelero", (una vez obtenida la ventaja buscada), simplemente buscan un nuevo tema para presionar.
 Por otra parte, los perjudicados por el nuevo estado de las cosas, se reagrupan, y organizan la contraofensiva. Los desplazados del poder toman como propios los nuevos reclamos, los factores de poder encuentran de qué manera podrían beneficiarse con los nuevos reclamos, y el ciclo se retroalimenta.Todo este proceso se produce habitualmente en menos de 10 años.
Si esto es así ¿Por qué no estamos asistiendo a la desaparición del modelo actual?
Por ahora, lo dejamos para que cada uno lo analice por su cuenta. En una próxima entrada intentaré dar una posible respuesta a este interrogante. Mientras tanto queda abierto el debate.