viernes, 1 de junio de 2012

Avida Dollars



Dime quienes se indignan y te diré en que país vives.
Dime por que protestas, y te diré cuantos protestarán a tu lado.
Dime  como reaccionan ante tu protesta y te diré quién te gobierna.
Dime si te permiten protestar, y te diré como funciona tu democracia.
Y, finalmente, dime ¿Como se te ocurrió salir con parte de tu batería de cocina de plata a la calle, a quejarte de lo injustos que son contigo al no dejarte fugar divisas, con tu reloj caro a denunciar lo mal que la estás pasando por tenér que declarar de donde sacaste la plata antes de comprar dólares, con tu ropa de moda y tus lentes exclusivos, a pedir que no te cobren los mismos impuestos que pagamos todos, pero vos en menor proporción ? ¿Es que ya no tienen ni un poquito de dignidad? ¿Como se puede ser tan miserable?
Mañana esto será una anécdota, y tu payasada mediocre será olvidada. Tu ¿bandeja? de plata volverá a la cocina, y ni se recordará este suceso.
Pero, mientras este blog y tantos otros compañeros, como el talentoso @grochomarx conservemos esta foto, nos seguirá impresionando esa mirada, ese gesto, ese odio, ese resentimiento.
Porque una cosa es la indignación de aquel que se vé excluído de la sociedad, como los compañeros del 15M, o los estudiantes chilenos, y otra muy diferente el odio visceral de los poderosos, o de sus sicarios, cuando se ven forzados a compartir lo que nos pertenece a todos como sociedad, cuando ven recortados sus privilegios, cuando la sociedad toda, decide hacerse cargo del futuro de la Nación, de la cual ustedes fueran  pésimos tutores, tanto que el 54 % de los ciudadanos hemos decidido quitarles la tenencia.
Esa mirada, es el recordatorio de lo que nos puede pasar si nos relajamos, si nos detenemos, si no redoblamos la apuesta cada día, para que gente como vos sea una ínfima minoría.
Sin quererlo, tu rencor y tu actitud, serán la motivación adicional, para continuar, cada día transitando el sendero que nos lleve hasta la victoria, siempre.