miércoles, 17 de julio de 2013

La década ganada IV - Las potencias del futuro vs. un punto en el planeta.

Se supone que hacia el año 2050, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfica serán las potencias económicas dominantes.  
La oposición mediática suele mencionarnos a menudo a las potencias del futuro y, solo a veces y cuando les conviene a sus mezquinos intereses, ponerlos como ejemplo, sobre todo en contraposición a la Argentina.
Es muy común escuchar a economistas neoliberales reciclados como seudoprogresistas, o asumidos como conservadores de la mano del Alcalde Porteño, destacar (al no poder mostrar que los números de la economía son malos) que el país, está perdiendo la oportunidad histórica de obtener mejoras mas pronunciadas. Toda esa sarasa mediática jamás se ve respaldada por cifras y gráficas que las respalden.
¿Ustedes nunca se preguntaron por qué?
Yo sí, y creo haber llegado a una respuesta satisfactoria.
Porque si no tendrían que mostrar esto:

Como en los gráficos de los posteos anteriores, el eje vertical mide deuda pública, el horizontal deuda privada y el tamaño del círculo indica el tamaño de la economía.
Al igual que en las entradas anteriores puede verse que el desempeño Argentino en la década ganada está muy por encima de la media BRICS, y es mejor que cada uno de ellos por separado.
 
Como se puede ver en los cuadros, si bien el crecimiento entre las economías analizadas es parejo, no sucede lo mismo con el decrecimiento de la deuda, tanto pública como privada, en los que Argentina saca diferencias extraordinarias.

También se puede observar la significativa diferencia de tamaño entre la mayoría de las economías BRICS y la nuestra (aunque en esta década hayamos superado en crecimiento y en tamaño a Sudáfrica).

Bastante diferente es si comparamos la producción per cápita, o sea cuanto se produjo, dividido por los habitantes que lograron esa producción.
Tomando en cuenta la cantidad de habitantes de uno y otro, la producción por cabeza (tomada como índice en el eje Y, y en dólares en el eje X, nos muestra que claramente la productividad argentina está muy por encima de la mayoría de los BRICS.

Lo mismo ocurre si consideramos el grado de desarrollo humano de cada país, o el porcentaje de personas por debajo de la línea de pobreza.
Es probable que, la arrolladora fuerza de trabajo de tantos millones de habitantes de los BRICS, conviertan a sus países en potencia en los próximos años, en parte por sus méritos propios, y, en parte, porque al contrario de Europa, EEUU y Japón, no vienen en caída libre gracias a la aplicación a rajatabla en sus propios países de la receta que había convertido a la Argentina en un puntito endeudado.
Pero, también es obvio que de continuarse con las políticas seguidas durante la década ganada, ninguna de estas economías podrán darle a sus habitantes mejor calidad de vida que la que va consolidando nuestro país. 

Si uds. son asiduos televidentes de TN o el 13, es muy probable que estos datos ni siquiera los sospecharan. Cuando los pseudoeconomistas a sueldo de las corporaciones rebuznan en las infinitas bocas de expendio de la propaganda corporativa, jamás suelen mostrar estas estadísticas.

Cabe destacar que pretendí hacer algunas comparaciones de este tipo con países desarrollados, pero Oh! Casualidad, los mismos países que no permiten que los datos oficiales argentinos figuren en la estadística (por ejemplo) de inflación desde 2006, no tienen sus datos sobre pobreza en las bases de las Naciones Unidas. Como decía mi abuela: "¡Si hay pobreza que no se note!"
Yo me pregunto una preguntita ¿Ocultan los países desarrollados sus cifras de pobreza a la ONU o sus índices oficiales al respecto están censurados como los de costo de vida del INDEC por las Naciones Unidas? ¿En todos lados se cuecen habas?
Por las dudas dejo un enlace a un viejo post llamado Estados Unidos del Hambre

La década ganada : pueden buscar todos los datos presentados en esta serie en


Como verán, Los Kirchneristas :Wall Street Journal, Banco Mundial y PNUD, no paran de usar la plata de nuestros impuestos para llenarnos de publicidad partidaria.