miércoles, 26 de enero de 2011

La insoportable levedad Del Sel

¿Nunca se han preguntado que lleva a un hombre a meterse en política?
Conste que no estoy hablando de un político, de un "animal político", como dicen ahora. Yo hablo de cualquier hombre, un hombre común, Un tipo que se dedicó toda su vida a otra cosa y de repente se dedica a la política. Tampoco, que se entienda estoy hablando de alguien que hace política por otros métodos, ya sean artistas militantes de cualquier signo o bandera, dirigentes sociales, sindicalistas, y tantos otros, que sin participar formalmente de la política, lo hacen permanentemente de hecho.
El tema es ¿que lleva a un tipo sin la menor formación política, que a lo largo del tiempo no ha demostrado el menor interés en ella, excepto el apoyo a tal o cual candidato, a postularse para un cargo electivo, simplemente por haber recibido una invitación ?
La respuesta inmediata está flotando en el aire. GUITA. Si hacemos una encuesta seguramente 9 de cada 10 responderán lo mismo.
Pero ¿Y si el candidato tiene mucha guita? ¿Y se reconoce a sí mismo como rico? Seguramente los 9 responderán a coro : MAS GUITA.
Yo tengo mis serias dudas al respecto.
No porque crea que no hay una gran cantidad de plagas que entran a la política, con el sólo objetivo de manotear una moneda. De eso no me cabe ninguna duda.
Solo que los pícaros, tardan muy poco tiempo en darse cuenta que ahí esta el dulce, por lo cual su entrada a la actividad es muy temprana. Por lo general llegan inmediatamente después de algún fracaso en los estudios, o en los negocios, o en algo que requiera de un esfuerzo considerable que seguramente no están dispuestos a hacer, y entonces dicen "acatáaaa..." , como los bebés cuando juegan a las escondidas y ya no hay quien los mueva de allí.
Pero mi duda es otra. ¿que lleva a un Macri, a un De Narváez, a un Del Sel, a entrar a competir con gente mas capaz, mas preparada, y mas interesada que ellos, en la actividad a la que ingresan?
¿Y a un economista? Miren que hemos tenido varios y de todo pelaje ¿Que lleva a un técnico, en el mejor de los casos un científico, a intentar, prácticamente en el otoño de su vida (por lo general es así) desarrollar una actividad como la conducción política (a todas luces un arte)?

Según Milan Kundera 
Una vida humana es algo que ocurre solo una vez. Tiene la maravilla de la intrascendencia, la ligereza de los hechos singulares. Una vida sin retorno no tiene la carga pesada, su importancia es fugaz y limitada. Así no hay carga, ni responsabilidad, solo levedad. La dulce e insoportable levedad del ser.
Y ante la pregunta de por qué es insoportable esta levedad
Porque por pesada que sea la carga, en el fondo el ser añora ese peso. Desea trascender y ser más que un experimento aislado y pasajero.
O sea que básicamente: ¿Todos vamos a sufrir las consecuencias de su ineptitud símplemente porque ellos sienten un gran vacío interior?
Y sí, algo de eso debe haber.
Y los tipos se disfrazan de políticos, se esconden bajo una máscara de interés por la sociedad, se fabrican un sueño (o se lo hacen fabricar a medida) y salen a sentirse trascendentes.
Sólo que lo logran por un instante, hasta que alguien, a propósito o inconscientemente les hace una pregunta, y allí se desbarata el decorado, porque, como dice el propio Kundera: "La pregunta es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración pintada, para que podamos ver lo que se oculta tras ella."
Y es obvio que tras ella no hay nada, porque, siguiendo con Kundera "La realidad es más que un sueño, mucho más que un sueño."
La realidad, como cualquier peronista sabe es "la única verdad".
Por eso se los ve tan huecos, y, en el fondo tan resignados, y; hasta me animaría a decir tan tristes.
Porque la trascendencia va de la mano de la felicidad, y la felicidad no es una gloria comprada, un sueño de diseño, un interés mentiroso, es algo mucho mas simple, mas de entrecasa, mas al alcance de todos los que se animen.
La felicidad, lo sabe el que ha militado, es el sentirse útil, lo que lleva a sentirse parte ,y, si el todo es trascendente, baña de trascendencia a sus partes. Lo que te lleva a querer seguir en la lucha.
"La felicidad es el deseo de repetir." Milan Kundera.