domingo, 30 de enero de 2011

Mauricio y la curva de Koch, una alegoría fractal

Podríamos definir la política Macrista como una política fractal.
Sucede que es tan pobre el repertorio de respuestas políticas a los diferentes problemas que se generan en su gestión, que lo vemos aplicar una y otra vez, las mismas ¿soluciones? que fracasaron en un nivel superior ( aunque si ya están probadamente fracasadas, no cabe utilizar el término solución) en los niveles inferiores de su administración.
Así, los errores de su gobierno, se trasladan desde el Nivel 1 Administración de la Ciudad, al Nivel 2 Política Cultural, al Nivel 3 Administración del teatro Colón, al Nivel 4 Política de Personal del teatro Colón, y así hasta el infinito y sea cual fuere el grado de detalle que observemos.
El caso es que "el pibe" no puede sustraerse a la aplicación compulsiva de recetas, dada su incapacidad ( y la de sus famosos equipos) de comprender, piedra angular de la conducción política.
Sufre del síndrome de "la mula del mariscal de Sajonia, que pese a haber acompañado por 20 años a su jinete a todas sus campañas , no aprendió nada de conducción." (Perón dixit)
El caso es que cual si construyera una curva de Koch de la política, traslada sus desatinos de la alta política a la doméstica, incluso, sin distinguir el cambio de magnitudes de lo grande a lo pequeño.
Tan desatinado es, que para cobrar los $ 55.000.000 ($11.000.000 + $44.000.000) por los que demandó a los músicos del Colón, debería primero asegurarse de que todos ellos sean fiadores solidarios para la ley, convencer a un tal Carlos Slim que aprenda a tocar la flauta, contatarlo, hacer que adhiera a la huelga, y ganar un juicio imposible, ya que los ampara el derecho a huelga. Por lo tanto, por iniciar una acción legal que no puede ganar (y aunque la ganara no la podría cobrar) la ciudad se tendrá que hacer cargo de las costas, cuando acabe esta nueva burrada.
En definitiva, creo que es evidente que esta política fractal no es mas que el reflejo de una ignorancia fractal, porque, se analice al nivel de detalle que se lo analice, el pibe es nulo en política, de la misma manera que es nulo en cultura, igual que nulo en la problemática del Colón, y definitivamente nulo en lo concerniente a la gente que labura en la cultura, y, subiendo un escalón, a toda la gente.
Pertenece (sin ni siquiera sospecharlo) a los seguidores de la teoría de la elección racional (teoría en boga entre su círculo social), que tan sólo reconoce a la persona «racionalidad» instrumental o económica, o sea, egoísmo.
Esto le impide comprender las actitudes de los grupos y personas con las que entra en conflicto.
Esto le impide comprendernos.
Por eso, parafraseando al maestro Rubén Darío, y dedicado a toda la comunidad del Teatro Colón, a la que acompañamos en su reclamo.

Lo fractal

Dichoso García Caffi que es apenas sensitivo,
y más Mauricio Macri, porque ése ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el hecho de estar vivo
para ver al Colón, destruído y decadente.

Ser, y no saber nada, como  Mauricio, es cierto,
puede que te provoque un futuro terror...
¡y el espanto que implica ser ciego entre los tuertos,
y vivir por la guita, y el odiar (sin razón)

lo que no conocemos, pero igual destrozamos,
y el poder, que te tienta con retornos divinos.

¡No comprende la causa por la que lo enfrentamos!
¡No sabe adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

                         (El poema original es "Lo Fatal" de Rubén Darío)