miércoles, 4 de mayo de 2011

Quién iba a decir que a mí, que llegaba a casa corriendo y tomaba el café con leche apurado para ir a la biblioteca a leer "El Porteño" me iba a empezar a caer mal La nata.

Uno de los grandes recuerdos de mi adolescencia es llegar a casa y sentir ese olorcito, y saber que te espera  un buén café con leche con pan con manteca, y después, corriendo a ver si había llegado la revista a la biblioteca.

Y me viene a pasar esto.

La nata engorda
Eso es evidente, pero yendo estrictamente a la definición de engordar, se me hace que satisface las tres acepciones. (Porque que está cebado, está cebado, que se puso gordo es innegable, y que se está haciendo rico, no me cabe duda)

La nata puede producir graves problemas de salud
Si cada vez que consumís un producto en el que esté presente sentís : cólicos abdominales,distención abdominal, malabsorsión, flatulencia (gases),pérdida de peso, desnutrición, crecimiento lento (en niños),diarrea, heces flotantes y con olor fétido, estreñimiento, defecación con ardor y erupciones cutáneas
es muy probable que no lo estés metabolizando (intolerancia a la lactosa ), que es ni mas ni menos que no poder digerir la mala leche existente en La nata.

La nata es pura grasa saturada
Si consumís los productos en los que se lo encuentra habitualmente, aumentan exponencialmente los riesgos de sufrir un ataque al corazón (infarto) o un derrame cerebral (embolia)

Es evidente que, si quiero vivir saludablemente, no debo consumir ningún producto en el que se encuentre La nata. Me queda el recuerdo de los buenos momentos  pasados, en los que yo era mas joven y el no era venenoso.