martes, 10 de mayo de 2011

Un puto problema de coherencia

En la economía de mercado todo se mide por su valor monetario.
Antes de evaluar una inversión calculamos la tasa interna de retorno, o su valor actual neto.
Aunque lo que estemos evaluando sea la construcción de un hospital, el mantenimiento de una escuela, el costo de la orquesta de un teatro o la continuidad o no de un programa social.
Todo se trata de la ecuación costo-beneficio.
La medida de todo es el dinero.
Todo depende de la cantidad de dinero que implique.


Bueno... todo no.

En la economía de mercado, el costo a pagar por ser un delincuente es inversamente proporcional al tamaño del delito cometido.
Dicho de otra manera, capitalismo, da por hecho que a mayor cantidad de personas se perjudique con un delito económico, el castigo per cápita perjudicada será menor.
De hecho, si te mandás una estafa tan monumental que provoque la ruina e inclusive la muerte (por "daños colaterales", para estar a la moda) de miles de personas, es probable que ni siquiera se considere un delito. (llámese corralito, corralón, megacanje, etc).
Ahora si  estás cagado de hambre y te llevás un pedazo de queso de un supermercado es probable que vayas en cana y te hagan un juicio.
Entre esos dos extremos están se encuentran todos los delitos económicos cometidos en el país.

Hoy venía de laburar, cansado como un perro.
Había pasado por la biblioteca a clasificar algunos libros, pero ya se habían ido todos.
Por un lado mejor pensé, estaba demasiado cansado para hacer nada.

Venía por la avenida, caminando, cuando se me acerca un patrullero.
Un pibe jovencito, el policía, me hace señas desde el patrullero.
Muy educadamente, me dice que lo disculpe, pero si no puedo acompañarlo enfrente que están haciendo un allanamiento en la fábrica abandonada. Se da cuenta que estoy muy cansado, y me vuelve a pedir disculpas.Lo acompaño.

La fábrica (lo queda de ella) está abandonada hace muchos años.
Se ve que fue importante, ocupaba toda una manzana. La parte que daba a la avenida debe haber estado dedicada a oficinas, y es lo que se ve desde la calle. Entramos por el portón (que es lo único que queda del cerco perimetral, el resto se lo han ido afanando de a poquito).
hacemos unos 70 metros por una entrada asfaltada, y allí hay estacionados 3 patrulleros.

A unos metros, un policía revisa una bicicleta con una linterna, busca un número.
Me piden que los acompañe al cuerpo de la vieja fábrica, y pasando una puerta (la única puerta sobreviviente en lo que alcanzo a ver del edificio original), ingresamos a una especie de cocina.
En un rincón, un flaco morocho (imagino que esposado) se encuentra sentado en una silla.
El muchacho que me llevó, le informa que soy el testigo, el flaco asiente con la cabeza.

Esta no es la única fábrica abandonada del barrio. A media cuadra, un viejo molino, se encuentra semiderruído. Un edificio de ladrillo visto extremadamente bello, del que se comenta que fue incendiado a propósito, porque había sido declarado patrimonio cultural, y esto impedía su demolición para construir un hotel.

Este no es el primer allanamiento en esta fábrica. Hace unos días se produjo otro, donde se secuestraron un televisor, creo que una heladera y dos perros pitbull ¿...?
No sé si el detenido de aquella oportunidad es el mismo flaco o no.
Lo cierto es que hay gente viviendo en ese lugar.
Parece mentira que alguien pueda vivir allí.
Me muestran las cosas secuestradas.Una puerta corrediza, un grabador, una herramienta, una mesa plástica de jardín, una herramienta, unos acolchados.

Dos cuadras mas hacia el lado del puerto, hay otra fábrica que cerró.
Procesaban pescado y fabricaban hielo en escamas para conservarlo.
Se comenta que primero cambiaron la razón social de la fábrica de hielo, para separarla de la planta principal.
Después vinieron un día con camiones a buscar el pescado que estaba guardado en las cámaras.
Para que aceleraran el trabajo, les ofrecieron a los empleados $100 por cabeza adicionales por la carga.
Al otro día se mandaron a mudar.
Se  comenta que compraron campos y presentaron quiebra.
En este momento está tomada por los trabajadores y es una fábrica recuperada, o al menos está en eso.


Me tomaron los datos, y, me liberaron de la espera de la realización del acta.
Estoy esperando que vengan a traerme el acta para firmarla.
Me causaron muy buena impresión los policías.
Mientras espero pienso.

El mundo moderno no castiga a los delincuentes.
El mundo moderno castiga a los delincuentes con pocas espectativas..