sábado, 14 de mayo de 2011

Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno...



Después de 4 días vuelvo a publicar una entrada.
Se cayó Blogger.
Un buén momento para preguntarse ¿Y...?
¿Que cambió?
Que no llegó mi comentario al gran post de Mendieta.
Que no estoy entre los primeros sitios del blogroll de No te vayas..., ni de Mendieta, que son mi principal fuente de lectores.

Ignoro cuantas visitas tienen estos blogs diariamente.
Pero sé que si desaparecen pierdo la mitad de mis lectores.
En realidad ignoro practicamente todo lo referido a la dinámica de los blogs.
Hace 6 meses que decidí dedicarle un par de horas diarias a esta bitácora, y realmente me dediqué a lo que me gusta (escribir) y descuidé completamente la parte tediosa del asunto (darse a conocer).
No se exactamente que se espera de un blog.
No pertenezco aún a esta comunidad cultural.
Simplemente ví la puerta habierta y entré.
Mi fuerte no son las relaciones públicas.

Sé como se hace mi blog.
Me siento frente a la computadora y escribo.
No corrijo, no releeo, de hecho no contestaba los comentarios hasta que, cuando comenté en un blog ajeno, me gustó el feedback que se producía, y que algunas veces inclusive, trascendía el tema del post.

Ayer hablábamos de que significa el blog con mi hija mayor.
Ella hablaba de éxito, yo de que no avanzaba.
Hace tres meses que estoy estancado en las mil entradas mensuales.
Ella decía es muchísimo, yo que no existía.
Anoche ví en "Que fué de tu vida" un reportaje a Gené.
El tipo (un grande de verdad) decía que en el ambiente del teatro, mas de 350 personas significa que va a haber problemas de audición. Que el treatro es un vínculo que se establece entre 250 personas aproximadamente.

Estoy llenando cuatro funciones mensuales.
No es poca cosa.
Pero me asalta la duda.
¿Esto es lo que espera el lector?
¿Escribo para él o para mí?
¿Debería escribir cinco entradas semanales? ¿O solo una corregida y mejorada?


Sé que si releyera las entradas anteriores, más de la mitad serían borradas.
No sé si recomendaría alguna a un amigo.Tal vez sí
Si comencé este viaje en busca de alguna respuesta, veo que el camino se llena de preguntas.

Y sin embargo le sigo dedicando un par de horas diarias.